Transparencia en Selección de Vocales de Mesa

Durante el último año, Random UChile, en particular el estudiante Franco Pino como parte de sus Memoria de Título, ha estado trabajando en un prototipo para utilizar aleatoriedad verificable en la selección de vocales de mesa.

Juntas Electorales y Designación de Vocales

Para explicar cómo funciona esta selección de vocales, primero debemos hablar sobre las Juntas Electorales (JJEE). Las JJEE son organismos compuestos generalmente por tres personas que posean algún cargo público o relacionados a la ejecución de la ley. Cada una de estas JJEE es un organismo autónomo y está asociada a una provincia o circunscripción electoral. A su vez, cada una de estas circunscripciones está compuesta de varios locales de votación y mesas receptoras de sufragios (a veces excediendo las 100 mesas por circunscripción). Existen 116 JJEE dentro del país, y 101 en el extranjero.

Una de las principales tareas de las JJEE es la designación de vocales de mesas. Para llevar a cabo esta tarea lo que se hace, primero, es crear una lista de 30 personas candidatas a vocales de mesas, por cada mesa receptora de sufragio. Para conformar dicha lista, cada integrante de la Junta Electoral propondrá la misma cantidad de personas para esta nómina (así, si la Junta Electoral consiste de tres integrantes, cada integrante nomina a 10 personas para obtener un total de 30). Cada miembro de la Junta Electoral deberá preferir a las personas que considere más aptas para el trabajo y respetando lo que la ley dice sobre cuales personas no pueden ser vocales de mesa. Al final de proceso, específicamente a las catorce horas del trigésimo día anterior a la fecha de la elección o plebiscito, se realiza un sorteo en sesión pública, mediante el cual se elegirá aleatoriamente, de entre las 30 personas seleccionadas anteriormente, a quienes desempeñarán los roles de vocales de mesa titulares y suplentes (más información sobre esto a partir del Artículo 44 de la Ley de Votaciones y Escrutinios www.servel.cl/votaciones-y-escrutinios/). Lo común para realizar dicha selección aleatoria es utilizar una tómbola. Los vocales de mesa escogidos ejercerán su labor durante 4 años, en todos los procesos eleccionarios y plebiscitos que se realicen en dicho período.

En este punto cabe recalcar que estos sorteos se hacen en una sesión pública, avisada con anterioridad, a la cual cualquier persona puede asistir, y cuyos resultados quedan luego en actas físicas que registran lo sucedido, que son públicas y que quedan bajo el cuidado de la Junta Electoral. Por otro lado, es también cierto que de no asistir a la sesión pública, no hay garantías para comprobar cómo se llevó a cabo el sorteo. Es de público conocimiento que en cada proceso eleccionario hay muchas personas que envían quejas al Servicio Electoral (SERVEL) respecto a su designación como vocales de mesa (por ejemplo, por haber salido dos o más veces seguidas), lo cual revela no solo una falta de confianza en el proceso, sino que una falta de información de cómo funciona la designación, pues el SERVEL es en este proceso solo el mensajero que les ha comunicado a las personas el trabajo realizado por las distintas Juntas Electorales. Es aquí donde empiezan a verse las oportunidades que puede traer usar aleatoriedad verificable en la designación de vocales de mesa, no tan solo para asegurar una real selección aleatoria, sino que para aumentar la transparencia e información del proceso completo.

Agregar Ciencia y Tecnología al Proceso

Sobre el mecanismo actual, descrito anteriormente, para realizar el sorteo (dejando de lado quizás la idea de que las tómbolas pueden ser arregladas www.nytimes.com/1981/05/21/us/2-guilty-of-bid-to-rig-pennsylvania-lottery.html), notemos que sí es un proceso transparente y hasta verificable: basta ir el día que se realice dicho sorteo de manera presencial al lugar donde se efectúe, leer las nóminas de las 30 seleccionados con anterioridad, para verificar luego que, según los resultados del sorteo, tal o cual persona debería haber sido seleccionada para ser vocal de mesa. Sin embargo, existen dos características que posee la verificación actual que deben detallarse: 1 - Preparación previa: para realizar la verificación se requiere saber de antemano sobre la función de las Juntas Electorales y de la sesión pública donde se realizará el sorteo (no se puede esperar que alguien vaya a fiscalizar el sorteo si no sabe que éste proceso existe). 2 - Asistencia presencial: se requiere ir presencialmente a ver el sorteo, además de solicitar ver las actas y libros relacionados. Para lo primero, se puede confiar en la palabra de otra persona que haya ido a auditar el proceso, sin embargo queda el hecho de que alguien de confianza debe estar físicamente en el lugar y hora correspondiente.

Es en este punto donde Random UChile, a través de su Faro de Aleatoriedad, puede entrar a mejorar el proceso. Usando la aleatoriedad verificable emitida por el faro, podemos crear un “Sorteo Digitalmente Verificable”, que puede ser, tal como su nombre lo indica, verificado a través de internet, en cualquier momento posterior a la realización del mismo, donde no sea necesario concurrir físicamente al lugar del sorteo para poder verificar que éste fue realizado correctamente.

Al utilizar Random UChile, las JJEE pueden ejecutar un proceso donde basen su selección aleatoria en uno de los valores entregados por el faro (llamados pulsos de aleatoriedad, los cuales se generan uno por cada minuto). Para asegurar la transparencia y correctitud en este caso, se debe definir claramente cómo se usará este pulso, y deben publicarse, no solo el pulso utilizado, sino que también, las nóminas de personas candidatas a vocales (padrón asociado a dicha mesa receptora), de modo que una persona pueda ver, a lo menos, la nómina que corresponde a su propia mesa receptora. Con esta información se puede luego rehacer el sorteo en su totalidad, verificando así su correctitud y aumentando la transparencia.

Correcto Uso del Faro de Aleatoriedad

Para hacer uso del Faro de Aleatoriedad, se recomienda acordar una hora específica a la cual se efectuará el sorteo, y en dicha fecha obtener el pulso de aleatoriedad a usar. De esta forma los resultados de la selección aleatoria no pueden ser predecidos ni manipulados ya que se restringe la arbitrariedad de la Junta Electoral sobre cuál pulso utilizar. De no poder acordarse una hora, el plan debería ser que al momento de iniciar el sorteo, pedir un pulso de aleatoriedad. Posteriormente el software que efectuará el sorteo demore la petición hasta el comienzo del siguiente minuto, de modo de garantizar que el valor aleatorio que se obtenga del faro no pudo haberse conocido con anterioridad.

Para verificar el correcto uso del pulso de aleatoriedad, normalmente es necesario que alguien con conocimientos de computación pueda utilizar el pulso para rehacer el proceso en el que fue utilizado, o bien que existan aplicaciones que hagan esta tarea en las que se pueda confiar. En este último caso, de no tener dicho conocimiento, la confianza pasa a depositarse en toda la comunidad de programadores o expertos en computación del país, que pueden dar fe del correcto uso del pulso aleatorio, lo cual parece ser razonable. De todos modos, cualquiera sea el caso, siempre es necesario que se tenga que publicar toda la información relativa al proceso, de tal manera que la ciudadanía en su totalidad la pueda conocer.

Información es Poder

Al diseñar cómo integrar la aleatoriedad verificable a la selección de vocales de mesa, una de las preocupaciones principales es el cómo informar de esto a la ciudadanía. Esto es importante ya que es pertinente empoderar a los vocales de mesa seleccionados a que puedan ser convencidos de que se les designó de forma correcta y aleatoria, y así volver a confiar en el sistema.

Hoy en día la ciudadanía puede verificar sus datos electorales por internet a través del SERVEL, como por ejemplo cuál es su local de votación, cuál es su mesa receptora, si son o no vocales de mesa, entre otra información. Entonces, la propuesta apunta a que la información relativa al sorteo de los vocales de mesa también se despliegue en el sitio del SERVEL, donde se introduzca más y mejor información que ayude a la ciudadanía a verificar el proceso de selección, de forma de aumentar las probabilidades de que la información le llegue a la gente y vuelva a existir confianza en el proceso.

Mayor Transparencia como Objetivo Principal

El concepto de aleatoriedad verificable y las formas en la que se usa, y principalmente el porqué funcionan, tienen que ver con varios conceptos muy específicos a las ciencias de la computación. Para personas que no tengan conocimientos previos de computación, muchos de estos no pueden ser razonablemente explicados directamente de forma sucinta y simple, pero esto no quiere decir que haya que resignarse a no mencionarlas; se puede dar información y herramientas que ayuden a las personas a entender una buena cantidad del proceso de principio a fin. En especial, dado que esto es algo muy relacionado a la democracia, sería importante que la información sobre la designación de vocales sea lo más accesible posible. También es bueno tomar un punto de vista más pragmático, ya que reemplazar el lanzamiento de uns dados o una tómbola con un computador que escoge números “al azar” puede causar la reacción opuesta a la que buscamos, es decir, de duda y escepticismo, a no ser que se inviertan muchos recursos en poder brindar las explicaciones suficientes de porqué el computador es más confiable o práctico que otros medios, centrándose en la característica crucial que nos brinda la aleatoriedad verificable, que es una mayor transparencia del proceso.

El uso de aleatoriedad verificable trata de minimizar el impacto del cambio para las JJEE al proponer que se integre el sorteo digitalmente verificable al software que ellas ya utilizan; se propone que se mantenga informada y empoderada a la ciudadanía al abrir fuentes de información sobre el proceso en los sitios web que ya son visitados en cada elección. La principal conclusión es que finalmente se pueden llegar a utilizar mecanismos que integran la aleatoriedad verificable a la designación de vocales de mesa, pudiendo así mejorar el proceso de verificación del proceso y aumentar la transparencia del mismo.